Localización de Videojuegos

La localización de videojuegos exige traducciones que produzcan sentimientos y emociones, permitiendo al jugador identificarse con los personajes, pero siempre apegándonos a las reglas, peticiones y códigos especificados de los desarrolladores.

NUESTRO PROCESO DE LOCALIZACIÓN PARA VIDEOJUEGOS

1. Familiarización

Durante el proceso de familiarización, el gestor de proyectos recopila toda la información necesaria sobre su videojuego, que incluye:

  • Información general acerca del juego (plataforma, mercado meta, género, entre otros).
  • Recopilación de material de apoyo (imágenes, videos, bocetos, perfiles de personajes, tráileres, entre otros).
  • Solicitud o creación de una guía de estilo que incluya reglas gramaticales, sintácticas, de culturalización e internacionalización, limitaciones de caracteres, entre otros.
  • Solicitud o creación de glosarios multilingües actualizables con terminología que debe respetarse a lo largo de todo el juego y sus posibles secuelas o actualizaciones.

2. Traducción y revisión

Una vez establecida la guía de estilo, los equipos de traducción proceden a adaptar el texto a la cultura y mercado meta.

Agrupamos los archivos a traducir en cuatro categorías que se asignarán a traductores especializados:

  • Traducción de guiones para narraciones o subtítulos.
  • Traducción de textos que aparecerán dentro del juego.
  • Traducción de manuales.
  • Traducción de material promocional.

Asignamos un revisor para cada idioma, que trabaja conforme se concluye cada archivo traducido, con el fin de agilizar el proceso y brindar textos consistentes en tono y correcciones a lo largo de todo el proyecto.

3. Pruebas de localización y pruebas lingüísticas

Una vez implementados los textos traducidos en los diferentes medios, nuestro equipo de control de calidad prueba el videojuego y analiza los otros materiales en busca de:

  • Errores de apariencia y funcionalidad.
  • Incumplimientos legales de índole lingüística.
  • Inconsistencias de índole cultural.
  • Incumplimientos en la interfaz del usuario y estándares de visualización.
  • Aparición de textos sin traducir o traducciones conflictivas imposibles de detectar durante pasos anteriores.
  • Uso de la terminología correcta.
  • Uso del formato correcto, errores tipográficos, entre otros.

 4. Entrega al cliente y seguimiento

Además de entregar al cliente el proyecto terminado, nos aseguramos de mantener un respaldo de todo el material para que esté disponible si se desea lanzar una actualización, nuevo contenido, secuelas y demás.